woodser_daimon_bulinDaimon Bulin
Wawasho Records
2010

Sitio oficial: woodser.net

Si hay un mérito que reconocerle a Woodser es el de haber podido traspasar el entorno del underground para hacerse un lugar en las listas de popularidad y en el ojo de los medios locales y extranjeros, todo de manera independiente. Una hazaña admirable considerando las condiciones que imponen la industria y los medios de difusión a nuevas bandas emergentes. A pesar de ello, Woodser nunca ha pretendido adaptarse a los estándares de música popular establecidos. Tanto en su música como en su letra, se han mantenido honestos en lo que escriben y fieles a sus ideas. En “Daimon Bulin” (se pronuncia daimón bulín), el primer LP de la banda, Woodser se propone dar forma a viejas ideas (rescatan algunos temas de “Sushi Delivery“) e introducen canciones más recientes de los tres integrantes, por lo que el disco encuentra un gran colorido en su variedad de estilos, pero por la misma razón se siente a veces un desbalance entre las piezas, algunas más desarrolladas que otras. En ciertos aspectos, los integrantes de Woodser aún estaban trabajando en formalizar su sonido y madurando en sus capacidades individuales y colectivas, pero “Daimon Bulin” es ya una muestra del enorme potencial que posee la banda en calidad compositiva, arreglos e instrumentación. Esta primera entrega revela ya la dirección general que tomaría el grupo en su desarrollo musical, alejándose de lo formuláico y predecible y buscando un lenguaje sonoro más libre, lo que los llevará a convertirse en los abanderados del Indie Rock en Guatemala.

En cuanto a la música, “Daimon” se mantiene en constante movimiento, alternando entre tonadas suaves y melancólicas (“Autumn“, “La Playa“) y melodías más enérgicas (“Live Love Bet“, “I can’t believe I said that“) que son las mejor logradas por el grupo. Incluso se entra a territorio ‘lo-fi’ con “Any Morning” (esta rola pide a gritos una regrabación). David Lemus es la voz protagonista en la mayoría de canciones (Ricardo Cabrera canta solo en algunas) y en esto es bastante dinámico, aunque un tanto convencional. No es pulcro en su técnica pero es lo suficientemente versátil en su expresión para dirigir las letras con seguridad hasta en los pasajes más intensos.

La lírica de Woodser abarca todo tipo de temáticas, pero su espíritu filosófico se centra siempre en el autocuestionamiento, en la búsqueda del propio ser y de su sentido en las circunstancias del mundo. Esa constante lucha por encontrar dirección en la vida es anunciada desde el inicio en “Dropped Indeed II“, en palabras de Lemus: ‘Cause I’ve been trying to find my very own personal spot. Where I am, who I am, whatever I am.’ El tema es recurrente en todo el disco, pero Woodser tampoco pierde demasiado tiempo en divagaciones filosóficas. En medio de esos breves momentos de reflexión, la música se lanza de lleno a exaltar el espíritu de determinación en el anhelo de poder tomar las riendas de la vida (“Plans“, el single “A Moment of Lucidity” y la conclusiva “Ukulele Song“). “Daimon Bulin” deja en claro que Woodser es una banda que resguarda grandes ambiciones artísticas, aún no satisfecha consigo misma pero con la audacia necesaria para llevar sus ideas a un plano más elevado y de mayores dimensiones.

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