maga12_55La agenda de los meses de mayo y junio está llena para este joven músico guatemalteco: impartirá un ciclo de talleres sobre jazz en el IGA. Su banda Imox Jazz ofrecerá un concierto de tributo a la cantante estadounidense Ella Fitzgerald. Se presentará en El Salvador y grabará un nuevo disco.

Su romance con el jazz se inició en un concierto de Fernando Pérez y su ensamble latino. Observar cómo improvisaban lo impresionó mucho pues él dominaba el piano y otros instrumentos, pero estaba acostumbrado a leer partituras. “Ese concierto fue decisivo. Cuando vi cómo improvisaban, me dije: ‘Yo tengo que aprender a tocar eso, a improvisar’”.

Movido por ese interés, asistió a un taller impartido por Jorge Sierra en la sede del Centro Cultural de España, en 4 Grados Norte. Al conversar le comentó su deseo de iniciar una banda y Sierra lo invitó a tocar en el Festival Manifestarte. “Yo ni tenía banda, pero armé una que a la larga se desintegró porque el bajista era roquero, el guitarrista era clásico y el baterista gustaba del jazz, pero era igual que yo, bastante amateur”, recuerda.

Sin embargo, aquella banda improvisada fue el inicio de algo más concreto: “De ahí encontré a Alejandro Álvarez, el contrabajista actual, y buscamos ya una disciplina para aprender a tocar jazz”, recuerda sobre los inicios de Imox Jazz, conformada también por Rosse Aguilar, en saxofón y voz, y el baterista David Batz. “El disco lo grabamos con Fernando Martín, pero como se mantiene tan ocupado, ahora trabajamos con Batz, que es una luminaria”, explica.

Imox Jazz, el nahual de la creación

Imox, según explica, “es un nahual para cada día. El nahual Imox es el de la improvisación y la creación artística. Significa ruptura y tiene doble interpretación: no se sabe a ciencia cierta si va a pasar algo bueno o algo malo. Un día Imox, desde un punto de vista pesimista, puede ser trágico, y en cuanto a lo positivo puede significar el fin de una mala racha, un renacimiento”.

En un país como Guatemala, donde el jazz es visto como una rareza, como un gusto adquirido, es interesante evaluar las reacciones del público. “La recepción, a pesar de que tocamos un jazz poco común, ha sido muy buena”, relata el músico”. Nos gustan los sonidos crudos y experimentar: es muy diferente de lo que la gente acá ha escuchado en cuanto a jazz, porque la gente está acostumbrada al latin jazz, al smooth jazz y al fusion jazz, que es una mezcla de rock y jazz, pero nosotros tratamos de ir un poquito más allá e incorporar el swing, que es el lenguaje clásico de esta música”, detalla. “El atractivo del jazz es la improvisación; cada vez hay algo distinto que proponer”.

El 11 de mayo tocarán en El Salvador. “Hay un movimiento allá, el Centroamerican Jazz and World Music, un colectivo de músicos cuya idea es unir el jazz centroamericano por medio del intercambio de bandas”. Este es el primer intercambio: “Ahora nosotros vamos allá y luego nos queda el compromiso de organizar algo acá. Ya hubo un intercambio entre El Salvador y Costa Rica. El plan es armar un circuito entre bandas de Centroamérica”, explica.

Caffeine Effect, el primer disco de Imox Jazz, se encuentra disponible en la Academia Atempo, en Casa Instrumental y en el Teatro La Cúpula. Los interesados también lo pueden solicitar en el sitio:info@imox.com.

Inicios musicales de un jazzman

Desde muy joven, Arriaza ansiaba música distinta pero siempre se encontraba con lo mismo. “Antes era un poco más fácil, porque había un par de emisoras dedicadas al jazz y había programas específicos, con Jorge Sierra. Ahora, como músico, noto que casi siempre la gente se queda con lo que escucha en la radio y casi todas las emisoras programan lo mismo. El problema es que la mayor parte de la gente se queda con lo que oye en los medios masivos”, lamenta.

“Uno de los problemas con el jazz es que la gente no lo escucha porque no ha tenido exposición a este, y tienen el estigma de que es cosa de viejitos, Frank Sinatra y cosas así, pero ha evolucionado mucho. Lo bonito del jazz es su dinamismo, que no es estático. Alrededor del mundo, la mayor parte del público del jazz es joven”, explica.

Ciclo de talleres didácticos

Como parte de su cruzada personal para llevar el jazz al mayor público posible, a partir del miércoles 15 de mayo ofrecerá una serie de sesiones en la Biblioteca Walt Whitman del IGA. En 10 sesiones ofrecerá temas como Elementos y orígenes del Jazz, Harlem y el DixielandSwingBebop,Cool Jazz y West Coast JazzHard Bop y Post Bop, experimental, Neo bopAcid Jazz y Nu jazz.

También se escuchará música en vivo para analizar los distintos estilos. Para más información sobre precios y horarios consulte: culturales@iga.edu.

ASISTA

El 22 de mayo, a las 8 p.m., se rendirá homenaje a Ella Fitzgerald. Con el aporte de Luis Pedro González en guitarra y Julio Oliva en trompeta. Voces a cargo de Rosse Aguilar. Teatro Dick Smith del  Instituto Guatemalteco Americano (IGA), Ruta 1, 4-05, zona 4. Admisión: Q50.

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