the_killer_tomato_los_dias_como_hoyLos Días Como Hoy
Bajo Presión Records/Wawasho Records
2012

Disponible en: bandcamp.com

El tercer vértice del triunvirato del ska en Guatemala (a la par de Trinky y Skalda2), The Killer Tomato han sido incondicionales en el impulso del movimiento ska nacional desde su formación, por ahí por el año 2006. La banda lleva recorrido un largo camino, algunos miembros se han quedado a la mitad del trayecto pero afortunadamente, la entrada de nuevos músicos no sólo ha hecho crecer el sonido del grupo sino también ha enriquecido su lenguaje, introduciendo ideas, influencias y estilos que le dan un toque exótico e inusual a la música, algo que se aprecia especialmente en un género tan popularizado como el ska.

Con poco más de seis años de vida, la banda sin duda ha pasado por dificultades y obstáculos, pero no han perdido nada de su ímpetu. Su afán de traspasar fronteras con su música los ha llevado a mantenerse en constante movimiento dentro de la escena y a ir perfeccionando poco a poco su sonido. En este respecto, la evolución del grupo ha sido lenta pero notoria. Ahora, cuatro años después de “Aunque Golpeen Primero“, EP del 2008, The Killer Tomato regresa con su primer álbum oficial “Los Días Como Hoy“, de 11 temas, que muestra sobre todo la versatilidad del ska para la fusión musical.
La química que comparten los integrantes del grupo, casi palpable en temas como “Noche de Ska” y “Toda la Vida (Champiñón)“, es en gran parte responsable de la calidez y vivacidad de las canciones de “Los Días Como Hoy“, después de todo, son los mismos compañeros de banda que han compartido y crecido juntos durante todo este tiempo. Llega un punto en el progreso de una banda en el que los músicos se conocen tan bien entre sí que las ideas dejan de pensarse y empiezan a fluir, los estilos individuales se complementan y convergen hacia un todo. Es en este punto en el que The Killer Tomato se encontraba para la realización de “Los Días Como Hoy“.

La música y las letras demuestran esa naturalidad, pero más allá de eso, el grupo consigue darle un nuevo enfoque al ska, su lengua materna, mezclando la distorsión y velocidad del punk con el talante bailable del reggae y el rocksteady. La fuerza de la banda está en su energía colectiva, y esto se manifiesta enteramente en las letras de sus canciones. Ya sean a voz solista o en un coro explosivo, los versos que arrojan no esconden nada detrás de metaforismos, ambigüedades o sarcasmos. Su discurso es de frente, directo y pelado como un tomatazo a la cara.

La multicolor “El Túnel del Tiempo” impresiona desde el principio por su inventiva y la riqueza de sus melodías. Fácilmente es la mejor pieza del disco y es de cierta manera desafortunado que llegue tan temprano, porque si bien el resto tiene de sobra momentos interesantes, ningúna otra pieza de “Los Días” llega a igualar a “El Túnel” en creatividad y calidad compositiva. “Confundido” regresa al ska tradicional de la etapa más temprana del grupo, recordando un poco el estilo de “Cotidiano” en “Aunque Golpeen Primero“. “El Viaje“, también anteriormente en el EP, reaparece actualizada en “Los Días” con un sonido más agresivo pero siempre controlado. Tan numerosa como es la instrumentación del grupo (voz, bajo, batería, dos guitarras, trombón, saxofón y misceláneos), uno esperaría nada menos que un caos imperante, pero en realidad, The Killer Tomato funciona como un ensamble muy afinado en su orquestación, dejando suficiente espacio para las intervenciones de cada integrante, la interacción instrumental y la improvisación.
En poco menos de 40 minutos, “Los Días Como Hoy” hace un repaso de la toda la música y las ideas concebidas por el grupo en cuatro años. Que no les extrañe entonces la diversidad de temas y ambientes entre los que se mueven las canciones, como en la nostálgica “Naranja Lázaro” por ejemplo, o en los tintes de western rock en “Patiño“, incluso en las notas de surf-blues en “Dino Spumoni“. La constante búsqueda de posibilidades en su sonido es la principal fortaleza de The Killer Tomato y aún con todas las responsabilidades y presiones externas que conlleva ser un músico joven, no han desistido en su deseo de alcanzar el reconocimiento del público, dentro y fuera del país. Todavía hay camino por recorrer, pero si algo tiene esta banda es perseverancia. De ahí que sean tan adecuadas las letras al final de “Toda la Vida“: “Que lo que opinen nunca cambie lo que sueñes/Que lo que sueñes nunca cambie ni se pierda!”.
Anuncios