maga08_63Música reflexiva pero rítmicamente contagiosa. Así la han despachado con fuerza femenina durante una década y como lo registran tres discos y un dvd. El cuarteto acústico dejará en breve los parques y plazas para subirse al teatro y celebrar su aniversario.

“Celebrar 10 años encierra para mí una gran felicidad. Ver que hemos logrado mantenernos y crecer en estos 10 años es muy gratificante. Para cualquier banda, no importa si es de hombres o de mujeres, el mantenerse vigente y constante durante una década es todo un éxito”, expresa en tono alegre y satisfecho Heidy Gressi, la cantante, guitarrista, violinista y compositora del grupo Na’ik Madera. Ella junto con sus cómplices en la música: Herbyn Galicia, guitarrista, acordeonista y cantante; Crista Quijivix, bajista y percusionista; y María José Matheu, quien toca batería, saxofón y percusión, comenzaron ya la celebración del aniversario (en El Salvador), pero su punto culminante será el próximo sábado 7 de septiembre, en el concierto que se realizará en el teatro del IGA.

A la mujer

Ante todo conviene conocer cómo se define el grupo a la luz de esta decena de años: “Nos definimos hoy como un grupo musical de mujeres, que tienen preocupaciones auténticas por la realidad del mundo y el tiempo que viven”, dice Gressi, una declaración de intenciones ya patente en su primer disco Expresión de mujer (2007), que incluía canciones como Constructora de sueños, con frases de este tipo: “Tú mujer que llevas la bandera de batalla/ que eres el tambor que no se calla/ la alegría, la esperanza, la creación”, o en Las elecciones: “Las elecciones son un tormento/ son un debate y una ilusión/ en las que tienes que ponerles ganas/ mucho empeño y mucha decisión”.

El grupo ha podido consumar la producción de tres placas y un DVD Antología de 9 años, en el que se descubre a un cuarteto de diversidad rítmica, capaz de navegar en estilísticas como folk urbano, reggae, bossa, pizcas de hip hop y ritmos afrocubanos. Así de un tirón, porque igual la instrumentación puede ir de guitarra, acordeón, saxofón y bajo a un cuarteto de percusión rítmico y explosivo con voz. Todo, con el fin de apoyar, como ya se dijo, esas letras de reflexión, de crítica, de reivindicación, pero también de esperanza.

Puro aprendizaje

Na’ik Madera ha roto paradigmas. Si se observa, los grupos musicales constituido por mujeres suelen durar muy poco. La razón, en gran parte, es que con el tiempo adquieren compromisos familiares. Empero, en el ínterin de estos diez años, el grupo ha sufrido heridas. “Más que todo huellas, enseñanzas, lecciones aprendidas que nos han hecho más fuertes. Siempre hemos pensado que las pruebas y los momentos de crisis han sacado siempre algo bueno de nosotras”, observa Gressi. Por su lado, Herbyn comenta que, “como en cualquier grupo, hay diversidad de integrantes, cada quien tiene su personalidad y enfoque, pero a nosotras nos ha orientado el objetivo que tenemos en común: la música. No hemos perdido ese norte. Esto nos ha ayudado a seguir adelante. Hemos tenido desaciertos o alguien por una situación personal decide dejar al grupo, pero seguimos y eso es lo importante, seguir ese norte”.

Otra cualidad que cabe añadirle, es su material. Desde un inicio construyó su propio repertorio, dejándose llevar por múltiples influencias musicales. Hoy mismo se da una dinámica que al inicio no existía. Quijivix lo explica así: “Básicamente ocurre que alguien lleva una rola, y después nos las enseña a todas. La escuchamos. Generamos algo en nuestra cabeza, y cada una le va añadiendo algo”. De manera que hoy mismo la creación es colectiva, y no solo en lo musical, sino también en la forma de proyección.

Siempre con ánimo

Lo cierto del caso es que, a la fecha, el entusiasmo vive y pervive en ellas como el primer día. “Es increíble, pero sí justamente anoche que regresábamos de tocar en la III Feria Ambiental, en Santiago Atitlán, comentábamos cómo cada una esta comprometida con la banda, con lo que consideramos un proyecto de vida. Igual, mencionábamos con ilusión los nuevos proyectos que se ha trazado el grupo”, asegura Gressi.

Y el grupo se sigue trazando proyectos porque sabe que todavía tiene asignaturas pendientes qué cumplir. Gressi las expone de este modo: “Queremos poder llevar nuestro mensaje a muchas más personas y los lugares más lejanos del país y del mundo. ¿Por qué no? Queremos que muchas mujeres puedan encontrar consuelo o por lo menos eco al escuchar música hecha por mujeres iguales que ellas, con diferentes condiciones y situaciones, pero con los mismos anhelos y preocupaciones”.

Esa alegría de haber cruzado con vida un decenio lo va a celebrar el grupo. Y por ello, en su próximo concierto presentará un repertorio antológico, con esas canciones de expresión auténtica y sincera, además dejará por un momento las plazas y los parques para subirse a un escenario que se precia de lujo para sentir una especie de premio por el logro de haberse atrevido a explorar nuevas vías musicales desde una mirada femenina

thCAMDQPY5V Fesival Ixchel: La cultura y las artes con mirada femenina 

“Debido a que han creído y confiado en nuestro trabajo, hemos creado una plataforma para que allí converjan otras artistas no solo de música”, justifica Galicia, al referirse a la organización del Festival Ixchel, que este año llega a su quinta edición bajo el lema Mujer y revolución, la lucha continúa.

Este festival integra expresiones de artistas de la música, danza, teatro, pintura, escultura, fotografía, audiovisuales, poesía, muralismo, graffiti, performance e instalaciones, se alterna con una serie de actividades que comprenden: presentaciones de libros, homenajes, talleres, conversatorios, además de la actuación adicional de artistas extranjeras.

Como si nada, cuando comenzó el proyecto lo hizo con setenta artistas, el año pasado alcanzó casi las cuatrocientas. “El crecimiento ha sido un poco inesperado. Desde el primer año comenzamos con el sueño, y estabamos un poco temerosas de la respuesta. El primer año estuvo bastante bien, pero en los siguientes años creció”, asegura Quijivix. Gressi expresa que el aumento se debió, “al apoyo que recibió Na’ik Madera de las artistas y espectadores, pero también de otras organizaciones y centros culturales que albergaron la actividad”.

  • Edición 2013

    Para esta edición, se tendrán tres escenarios cerrados y abiertos: Centro Histórico de la ciudad capital (del 8 al 16 noviembre), Antigua Guatemala (los días 2 y 3) y en Quetzaltenango (del 31 octubre al 9 de noviembre).

    Gressi apuntala que, “el festival busca impulsar la creación artística con sentido crítico y la libertad de expresión de las mujeres, así también mantener un espacio de vinculación, intercambio, promoción, protesta y propuesta visualizando a las mujeres como sujeto social. Con el tema de este año Mujer y revolución, la lucha continúa, buscamos retar a las mujeres para que vuelvan pública su propia revolución y sus propuestas mantenidas como aportes a un mundo más equitativo”.

    ¿Cuál fue la semilla que se sembró y se convirtió en un fruto que hoy es prácticamente infaltable en el panorama cultural? Galicia lo cuenta así: “Nació por el hecho de que tenemos el grupo y porque nos movemos un poco en el ámbito del arte. Al inicio nos costó conseguir lugares, visibilizarnos en los mismos, entonces de ahí con el ánimo de hermandad quisimos generar espacios para otras artistas de manera más fácil, y para que todas fuéramos parte del movimiento y compartiéramos”.

    Pero visto desde cualquier ángulo, se trata en realidad de un festival cultural feminista. “Claro, es feminista. Del mismo modo el Festival se enorgullece de ser una actividad completa, que mantiene un enfoque en lo social, político y cultural, que va más allá de la estética, que busca una transformación social”, acentúa Gressi sin disimulos.

    Por primera vez en Antigua

    Esta será la primera edición en la que el festival llegará hasta la ciudad colonial. El año pasado comenzó en Quetzaltenango, actividad que abarcó dos semanas. Esos movimientos fuera de la ciudad ya dejan entrever que estas cuatro mujeres son imparables y que igual van por más. “¡Por supuesto! Estamos fortalecidas con el apoyo de las mujeres artistas participantes que cada año son más. Y mientras ellas necesiten el espacio, el festival seguirá trabajando y sumando para que pueda realizarse cada vez en más lugares y en mejores condiciones. Además, contamos con un equipo de voluntarias y colaboradoras, artistas, etcétera, que han tomado el liderazgo para realizar los festivales, principalmente las del interior del país”, afirma Gressi.

    ¿En qué se diferencia esta edición a las otras? La respuesta está en el lema: Mujer y revolución, la lucha continúa. “Hay que reconocer que hay diferentes formas de lucha, desde la casa, el trabajo, etcétera”, explica Galicia.

    Fuente: http://www.s21.com.gt/aniversario/2013/09/01/diez-anos-na-ik-madera

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