get_imgSale a luz la nueva entrega de Senderos, revista de etnomusicología que aborda en su nuevo número apuntes e investigaciones sobre la música garífuna, incluso la del aquel esclavo negro que llegó a ser maestro de capilla.

La música garífuna, sea desde sus antiguos hacedores hasta sus propios y recientes héroes, es algo de lo que da cuenta la revista de etnomusicología Senderos, No. 3, 2013, que recién publica la Dirección General de Investigación (Digi), de la Universidad de San Carlos. La misma, coordinada por los editores Alfonso Arrivillaga y Matthias Stöckli, presenta una suerte de interesantes artículos dedicados a la africanía en las músicas del Nuevo Mundo.

El negro de la capilla

Esta revista presenta en su primera parte una investigación hecha por Omar Morales Abril titulada El esclavo negro Juan de Vera; cantor, arpista y compositor de la Catedral de Puebla, que tras una intensa investigación trae a la actualidad la historia de este esclavo negro de 1604, cuyo dueño cobraba una fuerte cantidad de dinero por sus servicios. Aquí se devela que el hacer artístico puede desarrollarse hasta en los ámbitos más difíciles. Y es que, de hecho, De Vera llegó a ser maestro de capilla.

Luego también esa nota de Pascale Jaunay, que habla sobre los trovadores haitianos conocidos en su tierra como troubadours, en la que encuentra una especial similitud como concepto musical con loscalypsonian por un lado y los parranderos garífunas por el otro. Así también del nexo de su trabajo con la danza.

Un héroe moderno

Continúa a ese documento el que presenta Oliver Greene titulado Remember Andy Palacio (1960-2008): the life and influence of a garífuna musical icon, que nos habla de ese revolucionario músico beliceño, cuya muerte pasó desapercibida en Guatemala, pero reseñada por el mismo New York Times. Este músico, nacido en uno de los poblados más pobres de Belice, se constituyó en un ídolo de la música garífuna, que recurrió a la música tradicional para abordar problemas actuales de la sociedad.

Un reportaje por demás instructivo es Song and ritual as a key to understanding garífuna personality, de Roy Cayetano. El autor se pregunta cómo un pueblo siendo católico, metodista o adventista aún mantenga vivos ritos como el dügü y el buyei, considerados opuestos a la fe religiosa occidental. Y es que los espíritus de los ancestros calan hondo en la cultura garífuna, dado a que creen que estos son portadores de una responsabilidad y de una obligación con su cultura.

La marimba garífuna

El mismo editor, Arrivillaga, también presenta un trabajo en torno a la marimba en el salón de baile de los garínagu. Aquí da cuenta que desde inicios del siglo XX, arribaron a las costas de Honduras los prototipos de marimbas cromáticas, conocidas como “maripiano”. Sus intérpretes poco a poco se fueron filtrando con su estilo a los espacios sociales, y de cómo a razón de ello, grupos marimbísticos ocupan los salones de baile en esa zona centroamericana.

Y para terminar, se incluye una necrología de quien en vida fuera uno de los más destacados folclorólogos y estudiosos de la música colombiana y pionero en la recopilación de expresiones musicales de los afrodescendientes colombianos: Guillermo Abadilla Morales, cuya producción bibliográfica alcanzó los 25 textos, como Coplerío colombianoInstrumentos de la música folclórica de Colombia; y El correo de las brujas y la literatura oral.

Por si fuera poco, esta revista se acompaña de un disco compacto que presenta ejemplos de lo acá reseñado. Como bien apunta con un tono de disculpa Arrivillaga, la revista tuvo un atraso en su publicación, pero que gracias a la paciencia de varias personas, continúan. Y este es el resultado.

Fuente: elPeriódico

Anuncios