DSC00129Por Luis Ovalle

Me han cedido este espacio, para hablar de arte y cultura; para mostrar al mundo los valores y talentos que tiene Guatemala, que los hay y muchos. El guatemalteco y la guatemalteca llevan el arte innato en el alma, y cada vez que le es posible muestran esa grandeza.

Sin embargo, para desarrollar y potencializar esas cualidades natas es necesaria la academia. Los estudios primarios son valiosos y básicos, pero la educación superior es primordial para lograr el país que queremos; desarrollado, fortalecido económicamente, con menos pobreza y más trabajo para todos; incorporado verdaderamente al concierto de naciones.

Lamentablemente somos testigos del deterioro que sufre la Tricentenaria Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), cooptada por mafias, dirigida por corruptos, vilipendiada por falsos líderes y mostrada a la sociedad y al mundo como nido de ladrones, que en período de Cuaresma salen de su madriguera para extorsionar al verdadero estudiantado y a quien se deje, con las caras cubiertas por capuchas.

De la otrora “Huelga de Dolores” no queda casi nada, salvo algunos valientes que aprovechan ese espacio para la denuncia política y la demanda social, un opacado haz de luz del glorioso pasado, que encabezaron los y las universitarias que lucharon por conseguir verdaderos cambios en el Alma Mater y trascendieron a la historia, al derramar su sangre por una nueva Guatemala, con democracia, justicia y paz.

Por si fuera poco los niveles de corrupción cada vez son más altos, como lo muestra la resolución del Consejo Superior Universitario sobre la tesis de doctorado de Manuel Baldizón, que contiene plagios de autoría. Luego de más de dos meses de conocerse la denuncia y de que las máximas autoridades de la San Carlos “revisaran” la veracidad del presunto plagio, el CSU determinó que, al no ser un tribunal, esa instancia no puede juzgar si hubo o no plagio y, lavándose las manos, pidió a quién se considere afectado, acudir a donde corresponda.

Era de esperarse que finalmente las autoridades del CSU avalaran la tesis doctoral del señor Baldizón, no todos, por cierto. Razonaron su voto el representante del Colegio de Farmacéuticos y Químicos, el del Colegio de Arquitectos; el decano, un delegado estudiantil y uno de catedráticos, de la Facultad de Agronomía y la representante de docentes de la Facultad de Odontología.

El aval a la tesis doctoral del señor Baldizón tiene varios objetivos, desde los políticos-partidistas, hasta la necesidad de seguir encubriendo vicios, como la venta de cursos y de grados académicos, con los que se han enriquecido algunos de estos mafiosos.

Pero aún quedan muchos dignos y dignas en la USAC. No todos son “Coyotes de la misma loma”.

-FIN-

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