141010TempOficialBMFwMás de 18 mil días han pasado de aquellas primeras presentaciones de un grupo de bailarines que con el nombre de Ballet Moderno se dieron a conocer en centros educativos, parques y en la colonia La Limonada, zona 5 de la capital, dirigidos por artistas como Vol Quitzow y Farnesio de Bernal. Corría el año de 1964.

Las ideas innovadoras de estos artistas cautivaron y tuvieron tanta aceptación entre los espectadores que surgió la propuesta de no solo presentar danza contemporánea, sino también aspectos de la cultura maya y otros grupos étnicos de Guatemala, con lo que nació la corriente del ballet folclórico que se desarrolló a partir de 1970.

CINCO DÉCADAS DESPUÉS

Desde entonces esta agrupación promueve la identidad nacional por medio del arte.

Ningún guatemalteco puede quedar indiferente ante el espectáculo de color y movimiento que los bailarines prodigan en el escenario. A todos nos conmueve y llena de orgullo ver a los maestros de la danza representar centenarios rituales solemnes o escenas cotidianas de comunidades indígenas y otros grupos que integran nuestra cultura nacional. Pero los bailarines se siguen luciendo, con mucha calidad, pues la tienen, en las más de 200 obras de danza contemporánea que han subido a escena y que los colocan al nivel de famosas compañías de fama mundial.

LA CELEBRACIÓN

Los 23 bailarines y los siete músicos que ahora integran esta agrupación artística se preparan a tiempo completo para la temporada con la que celebrarán su cincuentenario.

Su director, el maestro Luis Fernando Juárez, comenta que llevarán al escenario de la Gran Sala Efraín Recinos del Teatro Nacional tres de los más sobresalientes montajes de Ballet Folclórico.

El Cierre de la celebración será el 26 de octubre, con el misticismo de las danzas tradicionales de El Paabanc, rituales de la etnia q’eqchi´, de Alta Verapaz, con la participación de bailarines que han actuado durante los 42 años que esa suite se ha presentado.

Ballet-moderno-folclorico_PREIMA20140824_0004_32SERÍA JUSTO

Con medio siglo de existencia, sobrados éxitos y admiración nacional y en otros países, el Ballet Moderno y Folclórico no tiene una sede propia. Como regalo, al llegar a los 50 años de existencia sería justo que por fin se construyera una definitiva para esta agrupación en el espacio que desde hace mucho tiempo está asignado en el Teatro Nacional y que reservó y dejó diseñado el maestro Efraín Recinos.

“Estamos posando en el cuarto nivel del Palacio Nacional”, comenta Juárez. Pero han sido errantes todos estos años y han sufrido desalojos porque el Ministerio de Cultura no paga el alquiler del local. Estuvieron varios años en el Palacio de Correos, pero al llegar Álvaro Arzú al gobierno, un subalterno amenazó con sacar muebles, utilería y otros objetos a la 8ª. avenida. Afortunadamente la acción no se concretó y el mandatario se disculpó por lo sucedido. Después de todos estos inconvenientes sería un acto de justicia que la sede del Ballet sea construida antes del siguiente aniversario de esta destacada agrupación.

VALORES NACIONALISTAS

EL Ballet Moderno y Folclórico de Guatemala fue fundado en 1964.

Nació como una institución de difusión y expresión de temas culturales, políticos y de denuncia social, por medio de la danza moderna.

Trabaja en el rescate y proyección de danzas tradicionales y música regional del país.

En 1993 fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación.

1995 obtuvo el primer lugar al mejor traje auténtico, en Dijon, Francia.

2001 ganó el segundo lugar del premio Mejor grupo folclórico, en Sicilia, Italia.

En 2004 recibió la Orden del Quetzal en el grado de Gran Cruz.

Desde 1995 cuenta con su propio conjunto marimbístico.

Han sido sus directores, entre otros: Julia Vela, Miguel Cuevas y Lucía Armas.

Fuente: Prensa Libre

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