DSC00129Por Luis Ovalle, para elGuatemalteco

Es necesario superar en nuestro yo interior esa nefasta doble moral que en nada contribuye a los verdaderos cambios que necesita el país.

Las redes sociales nos han dado la oportunidad de la inmediatez; facilidad en el conocimiento de lo que pasa en el mismo momento al otro lado del mundo, así como lo que dicen, no solo grandes personalidades, sino cualquier persona.

Pero hay que tener claro que las redes sociales no son un agujero negro en el que podamos externar nuestros pensamientos, sentimientos, bromas o locuras y que se pierdan en el vacío de la eternidad y el silencio; tampoco son un pozo de los deseos. Cualquier comentario, por mínimo que se haga, puede tener consecuencias. Hay ejemplos, múltiples, muchos de ellos conocidos aquí y en China.

Uno de los casos más recientes en Guatemala fue el de Mr. Fer, que a manera de “gracia” hizo un juego de palabras que adquiría una posición racista. No me gusta la música de Mr. Fer, pero tiene su público y su estilo forma parte del arte popular, muy importante en la actualidad para incorporar a una gran cantidad de jóvenes al desarrollo y cambios positivos que requiere el país.

Los detractores de Mr. Fer, quien además formaba parte de la banda Los Miseria Cumbia Band, lo atacaron de forma inmisericorde, además de muchas otras personas que percibieron la actitud racista en el comentario. El líder de la banda, Pablo Cristiani, quien se desempeñaba como Director de Espectáculos Públicos del Ministerio de Cultura y Deportes, fue destituido luego de un mensaje que publicó en twitter, relacionado con las protestas sociales, que no fue bien visto por sus jefes.

Más allá del comentario de Mr. Fer y de la importancia de las redes sociales, como un elemento de denuncia social, es necesario analizar también la doble moral, que prevalece en la población y que se traslada de generación en generación. ¿Cuántos de nosotros hemos tomado conciencia del daño que implica el racismo y la discriminación y toleramos un chiste racista, discriminatorio o sexista?; ¿Cuántas veces hemos escuchado expresiones racistas y discriminatorias en nuestro propio entorno familiar y las dejamos pasar?.

Sin embargo, al escuchar o leer un comentario en redes sociales, que nos parece negativo, hay que acabar con la persona que lo emitió, destruirla, colgarla del palo más alto o quemarla en una inmensa hoguera. Sí, como en la inquisición y como en la inquisición, también cometiendo graves errores; utilizando para ello las palabras más crueles, insultos y señalamientos que finalmente dejan en la superficie más discriminación.

No conozco a Mr. Fer y  lo poco que he escuchado de su música, no me agrada, pero tampoco comparto la forma lapidaria con la que se le atacó.

Sea este un llamado a la reflexión: por un lado es necesario tener claro que cualquier comentario que sea haga en las redes sociales será objeto de crítica, positiva o negativa; por otro, sirva de ejemplo este caso para advertir que el racismo y la discriminación son conductas cada vez menos toleradas por las mayorías ¡y qué bueno!, pero también sirva para superar en nuestro yo interior esa nefasta doble moral que en nada contribuye a los verdaderos cambios que necesita el país.

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