1606847_10201433103410748_684512158_nColaboración de Brenda Monzón*, para elGuatemalteco

Importancia de la lectura: Leer nos puede cambiar la vida, la lectura está presente en cualquier aspecto de nuestro diario vivir, entre alguno de los significados que podemos darle al término está: “Lectura es una actividad que consiste en interpretar y descifrar, mediante la vista, el valor fónico de una serie de signos escritos, de esa cuenta podemos leer e interpretar números, letras, signos, partituras, entre muchos otros”. El hábito de la lectura, además del disfrute personal y de la adquisición de acervo y conocimiento, se vuelve un tema obligatorio para leer cuanto texto llegue ante nuestros ojos y ese pueda ser descifrable, en un idioma que entendamos.

Esto adquiere especial importancia si se trata de algún documento como el contrato por renta, alquiler o venta de un inmueble, muchas veces sucede que no estamos consientes de lo que hemos firmado o las responsabilidades que hemos adquirido porque no nos dimos la tarea de leer todo el documento, para el ciudadano de un país, leer todo texto que se nos presente nos ayuda a saber cuales son nuestros derechos pero también cuáles nuestras obligaciones, así pues que el hábito de la lectura deber ser materia primordial en un país que está en búsqueda de salir del sub desarrollo.

En Guatemala son  alarmantes las estadísticas sobre analfabetismo en la niñez y juventud, también en los adultos, la poca comprensión  lectora, el gran número de niños y jóvenes  que abandonan los estudios, la poca comunicación  que hay entre padres e hijos, entre los adultos en general con los niños y jóvenes.

Como sociedad debemos cuidar el gran tesoro que tenemos y es la niñez y juventud, para mí, todos los adultos no importando si tenemos parentesco o no con los niños y jóvenes, debemos cuidarlos y protegerlos como si fueran nuestros, hay mucho individualismo en la sociedad y eso nos está haciendo daño a nivel de conjunto.

Ni el Estado ni la sociedad están cumpliendo con respetar, promover y proyectar los derechos fundamentales de los niños y jóvenes, casi siempre esperamos algo a cambio de nuestro trabajo o de nuestras acciones.

Muchos  son  los obstáculos, como ya lo dije en  primer lugar las estadísticas alarmantes sobre  violencia, desigualdad, poca inversión pública en temas centrales del país, en temas de niñez y juventud, principalmente educación.

Se cree que en las escuelas y colegios los niños y jóvenes ya practican la lectura, pero no es así, los modelos pedagógicos que se usan son obsoletos, muchos centros educativos no tienen libros y los que tienen pocos son adecuados para la función que necesitamos, nos obligan a leer como un castigo, como algo severo, no se practica la lectura por placer, menos la comprensión  lectora, los periodos de lectura se basan en leer media hora diariamente y leer 150 palabras por minuto, eso es absurdo.

La televisión, la tecnología ha robado los espacios de lectura, eso en las áreas urbanas; en las áreas rurales, lo que ha robado el espacio de lectura es poco acceso a libros de texto, el incremento de la violencia, las precarias condiciones de vida.

La lectura puede tener un carácter íntimo, pero también nos brinda el vehículo para comunicarnos con los que nos rodean, nos acerca como familia, nos da acervo cultural, amplía nuestro vocabulario, y nos ayuda a construir un mundo con tolerancia, respeto, con participación ciudadana  formando personas con criterio propio.

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*Brenda Monzón: Comunicadora, gestora cultural y poetisa.

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